.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

domingo, 10 de marzo de 2013

Los Amantes Pasajeros de Almodóvar, genio y figura...

Almodóvar is back. El viernes se estrenaba Los Amantes Pasajeros en todas las salas españolas y yo, que antes que nada quiero decir que me declaro muy fan suya, le reservé la tarde. Porque la ocasión lo merecía y porque I was so exited con la promo previa que venían haciendo los de Marketing de El Deseo. Se lo han currado pero bien y eso, también me gusta. Deformaciones profesionales aparte, iba con la emoción de no saber qué me encontraría, dejando atrás La piel que habito, impactante, exquisita, demoledora... Y expectante con su vuelta a la comedia. La misma tarde del viernes, leí de todo: comedia hilarante... Fresca, divertida, pero mediocre... Brillante... No tiene ni puñetera gracia... El equilibrio imposible entre el kitsch trasnochado y la genialidad... 

Las primeras imágenes de la cinta las protagonizan Antonio Banderas y Penélope Cruz y he de decir que están fantásticos en los 3-4 minutos que les vemos. Abren la película de la mejor manera posible: situación absurda donde las haya, desencadenante de lo que sucede en el vuelo. Vamos, que la lían parda...


Para mí, Los amantes pasajeros tiene puntos grandiosos y puntos que restan genialidad.

Lo grandioso, esos tres azafatos, ese monstruo de tres cabezas llamado Javier-Raúl-Carlos, loco locazo, pendón, divertido, sexual y showman. El numerito del I'm so excited, con esos movimientos de culos, caderas y demás extremidades merece todos mis respetos. Derrochan locura y arte. Qué buenos son. 



Grandiosa la metáfora del avión dando vueltas, sin rumbo, sin salir de España. Y grandiosa la catarsis de cada uno de los personajes al encontrarse en una situación límite y sacar lo que realmente son. No lo que parecen, sino lo que realmente llevan dentro. Lo que todos acabaríamos sacando si nos dijeran que podemos morir en menos de una hora. Bravo.

Y al hilo de esta catarsis, la conversación final entre el piloto (Álex, Antonio de la Torre) y el copiloto (Benito, Hugo Silva) es reveladora y muestra muy bien lo que, a mi parecer, es la esencia de la película. Sólo por esta secuencia, merece la pena verla. 

Ahora, lo que resta genialidad también está presente. 

La banda sonora es flojita. Existen varios momentos en los que la falta de música se carga la escena, dejándola algo desnuda. Más si comparamos la totalidad de la película con el momentazo I'm so excited. 

El guión es muy Almodóvar, pero creo que peca de discreto. Curioso, sí, pero si analizamos lo que significa su universo, creo que podría haber explotado el argumento mucho más, darle una segunda vuelta de tuerca que lo hubiera convertido en genial, en brillante.

Y sin querer entrar en más detalles, para evitar spoilers no deseados, la resolución de la película, cuando vemos lo que pasa con el avión, es algo light. Muy sutil, elegante, pero yo al menos, me quedé con ganas de más chicha. Resumiendo, me quedé con ganas de ver más. De ver dentro. Y no sigo, que al final, me marco el spoiler.

Trailer oficial Los Amantes Pasajeros. El Deseo

Dejando lo bueno y lo malo a un lado, creo que el objetivo final se cumple. ¿Qué es una comedia? Una película que nos haga reir. Pues ya está. 

Ahora, también tengo que decir que, a quien le guste Almodóvar, quien sea fan, se tronchará y, a quien no le guste, pues es muy probable que la califique de absurda o carente de sentido. De ahí la división de la crítica. Quién se meta en su universo habrá disfrutado las anteriores películas y disfrutará esta. Quién no, dudo mucho que la vea, y la acabe recomendando. Esto es así.

Yo sigo siendo muy fan y por supuesto que os la recomiendo a todos. A los Almodovarianos y a los que no os guste, también. Porque está muy bien que nos olvidemos durante hora y media de lo y los que nos rodean, saquemos el loco o loca que llevamos dentro y nos echemos unos dancings al son del I`m so excited de las Pointer Sisters.


No hay comentarios :

Publicar un comentario