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lunes, 24 de febrero de 2014

Operación Palace: el ejercicio de Évole sobre la televisión y el espectador














Suena el teléfono. Es mi madre. ¡Corre! ¡Pon La Sexta! ¡Que están echando un documental sobre el 23F con el que te vas a caer de espaldas! Sabía que Jordi Évole venía anunciando un especial sobre el 23F para el domingo 23 de febrero, pero seré sincera. Yo estaba viendo a Risto Mejide con Zapatero. En cualquier caso, al escuchar a mi madre al otro lado del teléfono toda inquieta ella, me pica la curiosidad y cambio a La Sexta.

Mientras cojo el hilo de lo que comienzo a ver, mi madre me explica que, según el documental, según la Operación Palace de Jordi Évole, el Golpe de Estado del 23F fue una farsa, un acto orquestado por los principales partidos políticos, con el consentimiento del Rey y guionizado por el mismísimo José Luis Garci. No salgo de mi asombro. Imposible, le digo a mi madre. Aquí hay trampa seguro. Pero nos estamos volviendo locos, ¿o qué? 

Sin embargo, cuando empiezo a ver los testimonios de personas a las que respeto y admiro, como son Iñaki Gabilondo, Fernando Ónega y Luis María Ansón, mi mente entra ya en cortocircuito. Ellos corroboran lo que se está afirmando en el reportaje. Confirman de manera tajante que el 23F fue ficticio y poco a poco, exponen sus argumentos ante mi estupor y entiendo, el de los más de 5 millones de espectadores que vieron ayer la Operación Palace en La Sexta.

A pesar de escuchar rotundidad entre los entrevistados, yo sigo sin creérmelo. Consulto mi timeline de Twitter y me encuentro, por un lado ante la incredulidad total y por otro lado, los que ya dan por cierto el documental y no cesan en tachar a España y lo que sucede dentro de sus fronteras, como puro teatro. Qué nos gusta una crítica...

A mi madre sigo diciéndole que yo no me lo creo, no puede ser verdad. Cuelgo el teléfono y espero a que termine. Aquí hay gato encerrado. Efectivamente, al cerrar el documental, todos los entrevistados van afirmando, uno tras otro, que la Operación Palace de Évole es un fake y todo el contenido es falso.

Vuelvo a Twitter. La red está que arde y esta vez, al descubrir "la broma", los tuiteros se dividen entre opiniones muy críticas contra Évole y las que afirman que el documental es una excelente muestra de saber hacer televisión. En un principio, reconozco que sentí un leve cabreo por tal frivolidad sobre un tema escabroso como fue el 23F. Sin embargo, al seguir el debate posterior al reportaje, no pude menos que aplaudir a este periodista que, sin duda, está revolucionando la profesión y, después de lo de ayer, la forma de hacer televisión.

Jordi Évole explica los motivos de la Operación Palace

Con claras influencias de la retransmisión radiofónica que hizo Orson Welles sobre La Guerra de los Mundos de H.G. Wells y que ocasionó poco menos que un caos total, Jordi Évole realizó ayer un ejercicio sobre la televisión y el espectador que debería hacernos reflexionar a todos. Yo como periodista y a la vez, espectadora, después de asistir al fenómeno de ayer tras la Operación Palace, me planteo muchas preguntas. Preguntas que tienen respuestas rotundas. La televisión, los medios de comunicación y lo que nos cuentan, siempre están filtrados por una mano que dirige la orquesta. Es tremendamente fácil manipular contenido televisivo, radiofónico o escrito. Y sobre todo, y en terreno audiovisual o radiofónico, la continuidad de la emisión y el espacio de tiempo que el espectador presencia es fundamental para la comprensión correcta del contenido.

No todo es blanco o negro. Existen los matices. Y siempre están las dudas. Y porque todos deberíamos ir más allá y cuestionarnos más de un asunto. Porque no se debería jugar con la inteligencia del espectador, Évole puso ayer sobre la mesa esa inteligencia.

Y nos retó. Y quizás nos sacó de la eterna burbuja y nos hizo ir más allá. Nos hizo pensar. Nos hizo dudar.

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