.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

miércoles, 12 de marzo de 2014

El cojo de Inishmaan, una historia entrañable con tintes de comedia negra





















Un cojo, una arpía, dos sufridoras, un correveidile, un tontorrón, un viudo bonachón, un médico y una abuela borracha. Parece un chiste, pero no. Hoy os escribo sobre El cojo de Inishmaan, obra original del irlandés Martin McDonagh, en versión de José Luis Collado y bajo la batuta de Gerardo Vera. El cojo de Inishmaan es una historia entrañable, de esas que te llegan al corazón, pero con toques de comedia negra negrísima, que se representa hasta el próximo 20 de abril en el Teatro Infanta Isabel (C/ Barquillo, 24. Madrid). Es una de mis recomendaciones de teatro en cartelera, no perdáis la oportunidad de ir a verla.

Cuando Billy el cojo descubre que Robert Flaherty, el famoso documentalista de los años 30, con todo su equipo procedente de Hollywood va a rodar una película en las islas de Arán, no tiene ninguna duda de que al fin ha llegado la oportunidad que ha estado esperando toda su vida. Por fin podrá salir de esa cruel Irlanda profunda donde nunca será más que el tullido del pueblo, el huérfano del pueblo, el hazmerreír de todos, para convertirse en una estrella de cine... Más o menos.

Esta es la sinopsis o el nudo básico sobre el que gira esta historia. Una historia con todos los ingredientes del costumbrismo puro y duro, si no fuera por los continuos toques de comedia negra que cada uno de los personajes aportan durante las casi dos horas de función.

He de confesar que Terele Pávez y Marisa Paredes fueron el principal reclamo para mí a la hora de elegir esta obra la semana pasada. Las adoro, verlas una vez más sobre el escenario es una delicia. En este caso y con los personajes que tienen a su cargo, las hermanas Eileen y Kate, vuelven a lucirse gracias a esos roles de mujeres sufridoras y luchadoras, con mucho toque realista y algún que otro trastorno psicológico con piedras de por medio...


Sin embargo, y para mi gran sorpresa, el cojo, el tullido Billy, el personaje que interpreta Ferran Vilajosana me enamoró y me dejó el corazón encogido. Aparte del tremendo esfuerzo físico que lleva a cabo el actor durante la interpretación, ante la dificultad para mantener el pie torcido y la mano en cabestrillo, su naturalidad y su ternura llegan a conmover.  A pesar de enfrentarse a grandes y veteranos en escena, consigue salir airoso gracias a su derroche de vitalidad y a su capacidad para transmitir un dolor sazonado con vises cómicas.

Irene Escolar y Adam Adam Jezierski son los hermanos Helen y Bartley, un tándem que tampoco deja indiferente. Creo que la mayor crueldad y la más oscura comicidad de la historia vienen de la mano de esta pareja. Son una mezcla de personajes muy crueles, pero a la vez muy cómicos, capaces de conseguir la risotada del público, a través de la burla, crítica o sarcasmo. Muy buenos los dos, cada uno desde su perspectiva y su rol en la historia.

El resto del elenco, encabezado por el cotilla del pueblo, Johnnypateenmike (Enric Benavent), su anciana y borracha Mammy (Teresa Lozano), el bueno de Babbybobby (Marcial Álvarez) y el doctor del pueblo (Ricardo Joven), están también soberbios, dando entre todos forma a una historia repleta de giros que el espectador no espera.

Mención especial merece también la escenografía. Imaginativa, bella, con el mar siempre presente y sencilla, puro teatro.

El cojo de Inishmaan estará en el Teatro Infanta Isabel de Madrid durante las próximas semanas. Si queréis teatro del bueno, ya estáis tardando en acercaros a verla. Si no, siempre os podéis quedar sentados mirando vacas...


No hay comentarios :

Publicar un comentario