.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

martes, 17 de junio de 2014

Cómo has cambiado el cuento, Maléfica Angelina...


No me negaréis que Angelina Jolie es una de las actrices con más porte, estilo y belleza del panorama internacional. Sólo ella podría pasearse por una ciénaga mágica e incluso luchar con un vestidazo negro, intenso carmín rojo y un peinado imposible, sin siquiera despeinarse. Sólo ella y Orlando Bloom en El Señor de los Anillos, por supuesto. Siempre quise saber cual era su champú... Bromas aparte, con esto no quiero comentar lo obvio, sino destacar lo que no es tan visible a priori: el talento, teatralidad y buen hacer interpretativo de Angelina Jolie.

Maléfica sorprende. Si os soy sincera, no tenía ningún tipo de esperanza puesta en ella. Además, las críticas que había leído no eran demasiado halagüeñas en cuanto a historia y adaptación del cuento. Sin embargo, este podría ser un claro ejemplo de lo que pasa a veces entre los críticos "tiquismiquis" (entre los que me incluyo en ciertas ocasiones) y el público soberano: los gustos no coinciden.

Os decía que Maléfica me resultó una sorpresa sobre todo, por la vuelta de tuerca que le pega al cuento clásico de La Bella Durmiente. Angelina es Maléfica, el oscuro personaje que desde siempre habíamos conocido como el causante de que la dulce princesa Aurora (La Bella Durmiente) estuviera hechizada al nacer, se pinchara al cumplir los dieciséis años y cayera en un profundo y largo sueño.


Conocíamos el cuento sin cuestionar la maldad de Maléfica y culpándola de todo lo que le pasa a la pobre princesa Aurora. Sin embargo, ¿qué pasaría si Maléfica hubiera tenido un motivo, un por qué, una historia detrás de la historia del cuento que tantas veces nos contaron? ¿Qué pasaría si Maléfica en un principio, hubiera sido buena? ¿Qué pasaría si su maldad hubiera sido motivada por una crueldad mayor que alguna de sus fechorías?

Pasaría que nos encontraríamos con una película que refleja el otro punto de vista. En este caso, desde la perspectiva del malvado, del villano y del odiado. 

¡OJO, PEQUEÑO SPOILER! 

Hace unos días, leía una noticia en la que Angelina Jolie afirmaba que Maléfica es una metáfora de una violación. Sinceramente, no pensaba que esta producción de Disney tuviera un trasfondo tan áspero, pero al parecer, la secuencia en la que Maléfica despierta sin sus alas, evoca la violencia sexual que, según Jolie y la guionista de la cinta, de forma intencionada, refleja la metáfora de una violación y justifica así el comportamiento posterior de la villana. 

Sin entrar en si es o no acertado el cambio de perspectiva en la historia, lo que sí hay que valorar es su originalidad. Poco podíamos esperar, a estas alturas de la historia, que el cuento cambiara tantísimo y eso siempre hay que premiarlo. También quiero resaltar, por supuesto, la figura de Angelina Jolie. Como os comentaba al comienzo del post, Angelina está guapísima, radiante y es un hecho que tuvo que disfrutar lo que no está escrito durante el rodaje de la película. Y eso se nota. Angelina vierte una mezcla de inocencia, cambio, dolor, maldad, arrepentimiento e incluso amor, por cada poro de su piel. Que Maléfica es un personaje construido a su medida lo sabemos, pero que Angelina le da un toque especial es, de igual forma, una realidad. 

Larga vida a la factoría Disney...

No hay comentarios :

Publicar un comentario