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miércoles, 30 de julio de 2014

Yernos que aman en la Pensión de las Pulgas

Yernos que aman, obra de teatro del dramaturgo Abel Zamora y responsable de invadir de familia (con todos los matices que conlleva el término) la madrileña y mágica Pensión de las Pulgas, nos sumerge en lo cotidiano y costumbrista de la expresión En todas las familias cuecen habas, haciéndola grande y despertando esas emociones, entresijos y secretos familiares tan asumidos ya por cualquier hijo de vecino.

Gracias al escenario mágico construido en las entrañas de la Pensión de las Pulgas, Abel Zamora nos plantea un texto de esos que yo llamo para digerir, en el que el espectador experimenta casi en primera persona, esas rencillas, rencores y dramas de una familia cualquiera, en un entorno cualquiera y con los problemas que supone el inevitable hecho de vivir, de querer o de odiar. 

Como guía, ojos y corazón de esta invasión teatral a lo familiar, la genial Mamen García interpreta el papel de una madre cualquiera, pero con el atractivo añadido de que su condición como mujer que lucha, que sufre, que entiende y que ama, adquirirá un protagonismo importante dentro de la historia.

Acompañan a Mamen en escena, como no podía ser de otra manera en cualquier familia, sus hijos, sus yernos y un hada madrina. Ahí es nada... Tres hermanas y un hermano, junto a sus cuatro compañeros amados o incluso odiados, con los que viajaremos a sus bajadas al infierno, a sus revelaciones, a sus rencores, a sus sorpresas y a su evolución. Las familias siempre guardan secretos y ansían preguntas. Preguntas que pueden o no responderse. Sentimientos que pueden exponerse o guardarse para siempre. Actitudes que no pueden comprenderse. Ese lidiar con uno mismo y lidiar con lo que tienes a tu alrededor, con lo que quieres. 


Con una escenografía y puesta en escena a las que no les falta un detalle y cuyos elementos no dan puntada sin hilo, el montaje es otra de las claves de la obra. Mención especial merecen también las transiciones entre los actos, íntimas, sorprendentes y siempre de la mano de un personaje que guiará al espectador en esta peculiar catarsis.

Yernos que aman cierra hoy su primer ciclo en la Pensión de las Pulgas, dejando tras de sí un humo mágico generado por la varita de un hada madrina muy peculiar, que ha hecho que cada función haya encandilado y emocionado a los afortunados que hemos podido disfrutar de su equipo de actores y director. Marta Belenguer, Juan Caballero, Manolo Caro, Mamen García, Emilio Gavira, María Maroto, David Matarín, Mentxu Romero, Ramon Villegas y Abel Zamora nos hacen viajar a sus propias emociones, inquietudes y conflictos familiares y emocionales haciendo creíble ese viaje. No quiero destriparos nada, pero podría destacar una serie de escenas de tal dramatismo y tal credibilidad que sé de buena tinta, erizaron la piel de más de uno y más de una...

Aunque la obra se despide hoy, y como tengo entendido que volverá en septiembre, no quería dejar de escribiros este post y recomendaros como siempre, una visita a mi pensión madrileña favorita. Y por supuesto, dar la enhorabuena a Abel Zamora y a todo el equipo de actores de Yernos que aman, por haber sabido hacer de algo tan cotidiano y tan intrínseco, un montaje tan grande, emotivo y entrañable. 

Qué gustazo seguir viendo teatro tan bien hecho. Y con tanto corazón...

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