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lunes, 10 de noviembre de 2014

La libertad de un secuestro

¿De dónde sacas esa fortaleza?, decía una de las notas con las que los secuestradores se comunicaban con Lázaro, personaje basado en la historia real del arquitecto mexicano Bosco Gutiérrez Cortina, secuestrado el 29 de agosto de 1990 en México D.F cuando salía de una iglesia próxima a su casa. El arquitecto estuvo secuestrado 257 días en un espacio de tres metros por uno y medio, sin poder ver el sol, oír ninguna voz, ni comunicarse con nadie más que con sus tres encapuchados secuestradores, sólo a través de esas notas.

Sin embargo, a menos de un mes de estar secuestrado, Bosco decide enfrentarse a su nueva situación y hacerle frente con toda la libertad que posee en su nuevo y diminuto espacio de vida. Es un vaso de cristal con whisky que le ofrecen sus captores, - Hoy es 15 de septiembre, el día de la independencia. Hoy puede tomar lo que quiera para brindar -, el punto de inflexión para que este hombre de 33 años se decidiera a actuar con toda la libertad de la que podía gozar dentro de ese zulo. Bosco no se bebió el whisky el 15 de septiembre de 1990, lo tiró por el retrete. Pudo elegir entre bebérselo y tirarlo. Lo tiró. Y comenzó de nuevo a ser libre. 

Espacio interior es la ópera prima del cineasta mexicano Kai Parlange Tessmann y está protagonizada por el conocido actor mexicano Kuno Becker. En ella vemos cómo Lázaro vive secuestrado en un zulo durante casi nueve meses. Lo realmente sorprendente de la cinta, en la que el propio Bosco Gutiérrez Cortina estuvo muy implicado, es el cambio de actitud del protagonista ante un hecho tan terrible como es su secuestro. Es una auténtica lección de vida que la ha convertido en la película más taquillera de México durante 2013 y que ha recorrido más de treinta festivales internacionales, llegando al público de forma desgarradora, pero con un mensaje realmente optimista y plagado de libertad en cada uno de sus fotogramas. 

No te queremos bien a tu regreso. Te queremos perfecto fue quizás el mensaje que más pudo calar en Bosco. Mensaje de su hermano. Aliento y ánimo mientras se negociaba con su vida. Terrible, pero Bosco tenía que estar perfecto, iba a estar perfecto para seguir cumpliendo con su familia. Aliento que, junto a su firme fe, impulsaron una rutina diaria capaz de mantener sanos y en equilibrio su mente y su cuerpo. Una rutina basada en ejercicios tanto físicos como psicológicos que le mantuvieran ocupado durante la mayor parte del día y así poder ganar su merecido descanso. Admirable.  

Espacio interior es la historia de un secuestro, pero desde una óptica de libertad. Es un canto a la vida y a lo pequeño que la hace grande. Es una llamada de atención ante la falta de risas, ante esa seriedad que a veces mostramos ante la vida. Pero sobre todo, es una película sobre la supervivencia del ser humano y sobre la importancia de nuestra actitud a la hora de enfrentarnos a todo lo que se nos ponga por delante.

No os la perdáis. 

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