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domingo, 8 de febrero de 2015

Crónica de unos Goyas anunciados

La isla mínima (Alberto Rodríguez) ha sido la gran triunfadora de la edición número 29 de los Premios Goya del cine español. En un día en el que el Atleti le metía 4 goles al Madrid en el Calderón todo podía suceder. Las apuestas apuntaban a que la cinta de Rodríguez barrería las 17 nominaciones a las que optaba, incluyendo mejor película, director, guión original y actores. Existía bastante unanimidad y no era favorita, sino favoritísima. Debe ser que soy de las pocas que no compartían esa opinión y me aventuré a apostar por Magical Girl (Carlos Vermut), película que me pareció una auténtica delicia, original y sobre todo, diferente. Sabía que no iba a suceder, era prácticamente imposible. Pero qué queréis que os diga. Soy del Atleti y la esperanza y el tesón nunca los pierdo. Y menos ayer. 

El caso es que La isla mínima se llevó 10 de los 17 Goyas a los que optaba. Y porque no había más categorías de esas que llamamos gordas, que si no, también las habría ganado. Fue una noche redonda para su equipo y para la película, que para mí no es tan redonda. Me siento como Jim Carrey en El Show de Truman poniendo en entredicho lo que opina el resto del mundo. Llamadme loca pero así opino.



Sí que me alegré muchísimo de los Goyas a Karra Elejalde (Mejor actor de reparto), Carlos Marques-Marcet (Mejor dirección novel) y por supuesto, a Relatos salvajes como Mejor Película Iberoamericana. Estos tres fueron los que, para mí, fueron justamente otorgados. La sorpresa de la noche me la llevé con los mejores actor revelación y actriz de reparto para Dani Rovira y Carmen Machi respectivamente. Sinceramente no pensaba que tuvieran posibilidades y que finalmente fueran los ganadores, me pareció bastante justo.

David Santisteban se llevó junto a India Martínez y Riki Rivera el Goya a la Mejor Canción por "Niño sin miedo", parte de la banda sonora original de El Niño. Este Goya podría ser uno más de la lista si no fuera porque David es de Valdemoro, mi pueblo, y conocido de siempre. Me alegro infinito por él y porque en cierta medida, Valdemoro ya tiene un Goya...


Antonio Banderas, que además ayer estrenaba perfil de Twitter, protagonizó el que para mí, fue el momentazo de la noche. Su discurso tras recibir el Goya Honorífico 2015 nos puso la piel de gallina y levantó al público de sus asientos. Tanto a los que estaban en la gala, como a los que la seguimos desde casa. 


La gala me gustó, con sus más y sus menos, pero me gustó. Dani Rovira aportó una frescura que venía siendo necesaria, junto a las risas que nos echamos con él, también muy necesarias. Sí que se pasó con la gracia en momentos puntuales, pero estuvo a la altura y creo que fue un digno maestro de ceremonias. Ni mencionar el momento Carbonillas que se marcaron él y Clara Lago, otro de los más comentados en las redes y en las noticias de hoy. Por poner la puntilla, me sobraron el segundo tema de Miguel Poveda, el numerito del claqué y quizás habría recortado el número de Álex O'Doguerty. Lo que estaba contemplado para tres horas de gala, acabó materializándose casi en cuatro horacas y eso es demasié.

Con lo que sí me quedo y termino este post, es con el Resistiré inicial de los actores, número con el que se abrió esta edición de los Goya y una muy buena declaración de intenciones del gremio. Porque se puede y se debe protestar. Pero siempre con elegancia y como señores, que es lo que sois.

Y larga vida el cine español. Feliz domingo :)

2 comentarios :

  1. Maravilloso ese Goya valdemoreño!!!

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  2. No me digas que no te llenó de orgullo y satisfacción... ;)

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