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lunes, 27 de febrero de 2017

Crónica de los Oscar 2017: Moonlight y el error más inesperado

El productor de La La Land, Jordan Horowitz, anuncia el error. Moonlight se lleva el Oscar a mejor película. Imagen: El País

No dábamos crédito. Llegamos a pensar, incluso que era una broma más de Jimmy Kimmel. Pero no, a pesar de que Warren Beatty dio claras muestras de que algo no iba bien en el momento de leer el contenido del dichoso sobre, Moonlight se ha alzado con la preciada estatuilla. Es la mejor película del año. Faye Dunaway lee lo que ella cree que pone en el sobre, pronuncia las palabras La La Land y todo el equipo de la película sube al escenario. Comienzan los agradecimientos y de repente, se empieza a crear un ambiente raruno. Vemos a un señor con un pinganillo que acapara la atención del corrillo y a Emma Stone decir aquello de Oh my God. El productor de la cinta, Jordan Horowitz, interrumpe al que está hablando y anuncia que ha habido un error. Y que no está de broma. Chicos, hay un error. Moonlight: habéis ganado la mejor película. 

Son algo más de las 6 de la mañana y estamos en casa pendientes del final de los Oscar, porra mediante, junto a Cristóbal y Juncal, esos loquitos adorados con los que paso la noche en vela un año más. Nos miramos sin entender. ¿Moonlight? Habíamos estado comentando la película durante la cena. Ni por asomo apostábamos por ella. Esto es una coña del Kimmel, dice Cristo. Va a ser que no. El equipo de la película se lleva las manos a la cabeza, la cámara les enfoca tímidos, no creen lo que está pasando, al igual que el Dolby Theatre al completo y el resto de los mortales que vemos la gala por la televisión. Epic fail. El pobrecico de Warren Beatty intenta explicar lo que ha pasado: le dieron un sobre confundido, era el de mejor actriz el que tenía en sus manos, no el de mejor película. Sí, definitivamente Moonlight se lleva el Oscar a mejor película del año. No lo entiendo. Yo soy del Team La La Land y mi apuesta era clara. ¿Le dais la mejor dirección a Damien Chazelle y después le arrebatáis la mejor película? Con tremendo error de por medio, además. Señores y señoras de la Academia, céntrense, por favor.



Superado o no el error, corramos un tupido velo y pasemos a comentar el resto de premios destacables (muy repartidos, bastante predecibles y creo que justos) y anécdotas de una gala que fue bastante bien llevada por Kimmel. No vivimos una locura de diversión, pero el presentador nos regaló instantes memorables (los piques con Matt Damon y el tuit a Donald Trump fueron mis favoritos), las pullas salieron bastante comedidas y la idea de meter a unos turistas a recorrer la primera fila de nominados en el Dolby fue todo un acierto. Gente "normal" que visita a la elite de Hollywood. Elite de Hollywood que se empeña en demostrar que ellos también son "normales".

Justin Timberlake dio comienzo a la gala desde la entrada del Dolby Theatre, show mediante y steady cam a sus espaldas. Me gustó el arranque al ritmo de su nominada Can't Stop the Feeling porque los invitados se vinieron bastante arriba y en este tipo de ceremonias no suelen ser muy dados a ello. Timberlake ofrece bastante juego y fue un acierto empezar la gala con su actuación. Acabó el tema bailoteando con su mujer Jessica Biel y rodeado de nominados que terminaron por hacer lo propio. La sobriedad se fue el garete y parecía que estábamos viendo a un grupo de colegas echándose unos bailes. Bien pensado.



Pero vayamos a lo que importa, a los premios "golosos". Aposté tanto por Mahershala Ali (Moonlight) como por Viola Davis (Fences) como mejor actor y actriz de reparto. No hubo sorpresas, a pesar de que mi corazón estaba tocado por Michelle Williams, todo sea dicho. Mientras tanto, otra pulla de Kimmel y lo sobrevalorada que está Meryl Streep. El auditorio en pie. La reina saludando a su público, entregado. Señor Trump, creo que esta gente discrepa con usted. El mexicano Gael García Bernal no reprimió tampoco las ganas de soltar su contrariedad al muro con su patria antes de anunciar las candidaturas a mejor corto y película de animación.

Siguen los premios técnicos y antes de meternos en las categorías más importantes, John Legend sale a escena para interpretar dos de los temas nominados a mejor canción: City of Stars y Audition, dos piezas de la banda sonora de La La Land. El premio se lo lleva, como era de esperar, City of Stars, que en la película interpreta Ryan Gosling. Y ojalá la hubiera cantado también él en la gala. U otro si él, por cuestiones técnicas no era capaz. John Legend se cargó uno de los momentos más mágicos de la noche. Estas dos piezas, mayores y claves para mí (suelo escucharlas en bucle), se convirtieron en sus hermanas menores de la mano de Legend. El momento podía haber sido apoteósico, pero no. Otra vez no.



Que el mejor guión original fuera para Manchester frente al mar y el guión adaptado para Moonlight ya nos dio el soplo. Los derroteros estaban yendo claramente por otro lado y La La Land empezaba a cojear. La gran favorita dejaba de serlo y los premios se estaban repartiendo sin casarse con ninguna cinta. Sin embargo, que Damien Chazelle se alzara con el Oscar a mejor director (el más joven de la historia) nos volvió a despistar hasta conocer el desenlace de la gala.


Emma Stone y Casey Affleck se convirtieron en los flamantes mejor actriz y actor protagonista por La La Land y Manchester frente al mar y tampoco nos llevamos sorpresa. Hubiera disfrutado viendo subir a Ryan Gosling, incluidas sus chorreras, pero el papel de Affleck le desbancaba por completo. No había mucho más que discutir.   

La La Land se llevó finalmente seis de las catorce estatuillas a las que optaba, perdiendo en cierta forma (de la peor manera posible) frente a Moonlight, que triunfó con tres de las mejores candidaturas: mejor guión adaptado, mejor actor de reparto y mejor película. Creo sinceramente que la culpa del error la tuvo Halle Berry. Su pelazo, con un cardado de volumen imposible fue el culpable de la confusión de los sobres, estoy convencida. El corto español Timecode tampoco nos pudo dar la alegría patria de la noche.

Siempre nos quedará el adorable niño protagonista de Lion,  Sunny Pawar, sus zapatillas de colores y esa preciosa historia que también ha pasado bastante desapercibida en los premios de este año, pero que os recomiendo si aún no habéis visto. Sea como sea, larga vida a estas trifulcas cinematográficas. Y que vivan los locos que se atreven a soñar. Siempre. 



1 comentario :

  1. Una gala por la que no daba dos duros, y mira por donde se ha convertido en memorable.

    Y eso que el golpe de realidad final de La La Land ya nos lo avisaba.

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