.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

jueves, 16 de febrero de 2017

Películas nominadas Oscar 2017: Isabelle Huppert en Elle


Aún sigo en shock. Anoche vi por fin Elle y me quedé muerta. Así, sin palabras bonitas ni grandilocuentes. Muerta. Antes de desgranarla, os recomiendo verla sin más preámbulos. En Francia arrasó el año pasado y no me extraña. Es distinta, sorprende (no sé si para bien o para mal), rompe con ciertos esquemas morales establecidos y te deja de pasta de boniato. Sin mencionar el trabajazo que se marca Isabelle Huppert, claro está.  

Cuando leí las críticas de la película y su sinopsis, léase Michèle Leblanc es brutalmente violada y, en lugar de llorar, hundirse y llamar a la policía, decide buscar a su agresor y vengarse, esperaba otro tipo de trama, quizás algo más manida o explorada, digamos. No esperéis nada preconcebido moral, ética o socialmente. Y ya desde ahí, intentad ver la película con la mente lo más abierta posible. De otra forma, os costará superar ciertas secuencias.      

El director de Elle es Paul Verhoeven. Instinto básico (1992) y Showgirls (1995) son dos de los títulos de su filmografía. Iba tan directa a ver el trabajo de Isabelle Huppert que ni me paré a consultar el director que firmaba la película. Y pocas veces hago esto. Caí al ver los títulos de crédito. Y lo comprendí todo. O casi todo. 

No quiero contar demasiado ni ir más allá de los aspectos fundamentales de Elle. Estamos ante un thriller rodado en francés, basado en la novela Oh... de Philippe Djan y protagonizado por una soberbia Isabelle Huppert. Ella, Elle, así en mayúsculas, por todo lo que ha debido implicar el ponerse en la piel de tremendo personaje y hacer que nos creamos a esa mujer llamada Michèlle Leblanc.    


Es curioso que Huppert me recordara por su físico en ciertas secuencias a Calista Flockhart en Ally McBeal. Ojo que hablo sólo del físico, su personaje en Elle se parece a la abogada McBeal lo mismo que un huevo a una castaña. Pero es curioso que, con un físico tan frágil a priori, con esa complexión delgada, aspecto sutil e imagen delicada, Huppert haya construido una mujer que se caracteriza por todo lo contrario: Michèlle Leblanc es dura, calculadora, pragmática y fría. Y una superviviente de ciertos acontecimientos que le tocaron vivir y que quizás hayan sido los responsables de haber forjado así su carácter. 

Los primeros minutos de Elle comienzan con su protagonista tirada en el suelo de su casa, mientras un agresor enmascarado se cierne sobre ella. La está violando. La siguiente secuencia invitaría a pensar que lo lógico sería verla acudiendo a la policía o quizás a un amigo cercano, para pedir ayuda. No. Michèlle recoge los desperfectos causados por la intrusión y pide comida asiática mientras su hijo viene a visitarla. Tras estos primeros minutos, sólo queda pensar que lo que viene por delante no va ser lo lógico. Ni mucho menos. 

El ser humano es un ente complejo y quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra, pero creo que Verhoeven aquí, ha intentado ir un paso más allá. He leído varios textos relacionados con la película, acerca del poder de la mujer, del feminismo y de lo realmente fuerte que puede llegar a ser una mujer agredida, quitándose la etiqueta de víctima tras un episodio tan grave como lo es una violación. Hechos estos análisis, creo que hay algo de retorcido, de tóxico y de patológico en la historia (cuando la veáis, entenderéis a lo que me refiero), que debería ser el centro del debate. No creo que el hecho de que Michèlle sea una mujer fuerte, decidida y que agarra el toro por los cuernos, provoque su actitud en la segunda parte de la película. Y es esto lo que me parece realmente interesante y el auténtico foco de interés que para mí tiene Elle.    
   
Sólo por curiosidad y si podéis, os recomiendo ver Elle. Y después me contáis por aquí...


No hay comentarios :

Publicar un comentario