.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

lunes, 22 de mayo de 2017

Detrás de Cisne Negro: psicología, cine y realidad

Llevaba tiempo queriendo escribir sobre Cisne Negro, película del maestro Darren Aronofsky ya enmarcada bajo el género suspense psicológico. Esta cinta le valió a Natalie Portman todos los premios habidos y por haber, entre ellos el Oscar y el Globo de Oro a mejor actriz. He de reconocer que suelo dejarme llevar por todo lo que hacen tanto Portman como Aronofsky. Ya estoy inquieta tras ver el cartel de Mother!, su próxima película, Jennifer Lawrence y Javier Bardem mediante. No deja de intrigarme esa investigación constante sobre el ser humano, las relaciones personales y los infinitos mundos interiores de las personas. Es un cine digno de estudio debido al increíble prisma psicológico desde el que podemos observar lo que nos quiere contar. Réquiem por un sueño y Cisne Negro han sido dos películas que me causaron de todo menos indiferencia. De hecho, años después las vuelvo a ver y me siguen dejando revuelta. Si no sabéis de lo que hablo, ya es hora de que las veáis. Eso sí, echadle valor y buena predisposición. 

Al hilo de la profunda vertiente psicológica del cine de Aronofsky, aproveché para asistir al visionado de Cisne Negro y posterior coloquio en el Colegio de Psicólogos de Madrid que organizaron desde Psicoartaes (Grupo Psicología y Artes Audiovisuales y Escénicas) dentro del cineforum cine y psicología previsto para este mes de mayo. Cisne Negro enseña el mundo de la danza profesional desde un punto de vista terriblemente duro, competitivo y extenuante. Tengo la impresión de que desde fuera, los que no nos dedicamos a ello, recibimos una imagen terrible y muy incitante a la crítica de lo que se cuece en ese ámbito. Duros entrenamientos y un altísimo nivel de exigencia dentro de un mundo que tendemos a ver oscuro y lleno de sombras. 

Una de las claves con las que me encontré en este cineforum fue precisamente conocer ese otro punto de vista desde dentro del mundo de la danza profesionalRicardo Franco, Jefe del Departamento de Danza Clásica del RCPD (Real Conservatorio Profesional de Danza) expuso su opinión sobre Cisne Negro y arrojó cierta luz sobre la imagen para él exagerada que se muestra en la película y que tenemos en general, sobre la danza profesional. "Es verdad, existe el dolor y los alumnos tienen que aprender a vivir con él y a tolerarlo. Pero también intentamos que la gratificación que reciban los bailarines sea superior a su sufrimiento".

Cisne Negro es una película que muestra conceptos y comportamientos que pueden habitar en el mundo de la danza profesional: frustraciones que los padres proyectan sobre sus hijos, obligándoles a entrar en un mundo que sencillamente no les gusta, el mito (o no tan mito) de la terrible rivalidad, la constante persecución de la perfección o esa dicotomía entre arte y locura que tan presente están desde siglos pasados. El debate estuvo servido al considerar algunos de estos aspectos como no reales, teniendo en cuenta la propia verdad del mundo de la danza. Ricardo Franco apuntó que en su mundo sería bastante complicado que Nina resultara elegida como protagonista de El Lago de los Cisnes padeciendo unos problemas psicológicos tan visibles. Un montaje de tal calibre requiere una fortaleza física y psicológica considerables, por lo que, desde su punto de vista la cinta flojea en aspectos como este. Creo que Cisne Negro no deja de ser una película y por tanto, ficción. Aronofsky pone encima de la mesa una serie de elementos para crear el drama y la tensión narrativa, pero la contextualización del mundo de la danza profesional no tiene por qué ceñirse a su verdad más absoluta. He ahí el quid de la cuestión.  

Está claro que la danza (y lo que ella conlleva) sólo la conocerá quien esté dentro y coincido con Franco en afirmar que no deja de ser parecido a otros mundos profesionales, con sus rencillas, sus rivalidades y sus luchas por el poder. En todas casas cuecen habas, que decía Cervantes. 

El cine de Aronofsky, al igual que el de otros cineastas como David Lynch, Kubrick o Hitchcock, trabaja la psicología y se ocupa de mostrar los más profundos instintos y personalidades del ser humano. Quien sea seguidor de este tipo de filmografías y le interese la psicología, tendrá en estos cineforums de Psicoartaes un buen espacio para el debate y comprensión de este tipo de cintas. No dejéis de consultar su web y sus próximos eventos. Os encantarán. 


No hay comentarios :

Publicar un comentario