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sábado, 15 de julio de 2017

La Sala cuarta Pared recibe "Síndrhomo", de María Cárdenas, Max de Teatro a Mejor Autoría Revelación

María Cárdenas, autora argentina que acaba de recibir el Max de Teatro a mejor Autoría Revelación por Síndrhomo, nos trae, de la mano de la compañía de teatro valenciana La Teta Calva, este texto que desde el pasado viernes 7 de julio ya podemos ver en la madrileña Sala Cuarta Pared. Con la dirección de Xavo Giménez y las interpretaciones de Merce Tienda, Manu Valls y Leo de Bari, Síndrhomo cuenta la historia de dos hermanos en medio de vidas incompletas. Uno, con síndrome de Diógenes, quiere defender su casa de las excavadoras y provocar un apocalipsis urbano, la otra quiere vender la casa para poder comprar un Power Ranger a su hijo. En medio está Nevia, un travesti enamorado de la vida con cicatrices. En Síndrhomo, nos cuentan los amigos de La Teta Calva, el mundo se va a la mierda para convertirse en abono. Anoche me sumergí en un espacio que comienza y acaba entre luces y sombras. Y aún sigo en proceso de digestión.  

Síndrhomo es un texto tan complejo como revelador. Es un viaje a la puta realidad engalanado de lo que pudo ser y lo que nos guardamos por el camino. Es lucha, denuncia y rebeldía mezcladas con un toque de raciocinio a veces hilarante. Es inteligente y te mantiene activo en todo momento. El teatro es un altavoz que cuenta historias y activa mentes. Y Síndrhomo es buen ejemplo de ello porque va más allá. En una sociedad en la que vivimos cada vez más hacia nosotros mismos, intentando mostrar todo lo contrario de cara a la galería, la autora ganadora del Max ha sabido reflejar las miserias del ser humano en un formato de tragicomedia a través de tres personajes bastante desequilibrados a los que no les queda otra que equilibrarse entre sí. 

Rómulo (Manu Valls) y Gloria (Merce Tienda) son dos hermanos que viven enfrascados en solucionar sus particulares afrentas y luchas cotidianas. Están más cerca de irse al garete que de conseguir sus objetivos, envueltos en la absurda tarea de llegar a la meta. Cada uno a la suya, desde la coherencia o la incoherencia, persiguiendo posibles o inalcanzables, pero intentando llegar, a fin de cuentas. Nevia (Leo de Bari), un travesti leal y adorable que aparece en escena en un momento de cierta casualidad, funcionará como punto de forzada unión y equilibrio entre los hermanos, aportando además la nota de humor ciertamente necesaria en un contexto que tiende a olvidarse de él. Los tres están soberbios, cada uno en su registro y en su rol, alimentan un caldo de cultivo que sirve para despertar una vez más. Normalmente salgo del teatro con algo nuevo en mente y textos como Síndrhomo me ponen de nuevo en funcionamiento. 

Os dejo una de sus muchas reflexiones, a través de un comentario de Gloria, que se dirige a su hermano Rómulo para echarle en cara que mientras él conspira con sus luces y sus planes encerrado en su particular espacio, ella se devana los sesos para intentar pagar el alquiler y no perder la custodia de su hijo. Dos hijos de la misma madre completamente centrados y preocupados por asuntos dispares. Cada uno desde su realidad y su verdad. ¿Acaso no nos hemos planteado algo similar en cierto punto de nuestra vida? 

Síndhromo estará en la Sala Cuarta Pared el 14, 15 y 16 de julio a las 21.00. No dejéis de ir a verla. 


3 comentarios :

  1. Una vez más Sara, resuelves la tarea difícil de concentrar en un post la experiencia de pasar por el teatro a ver obras como Síndhromo(y lo que te lo agradecemos los lectores), obra de intensidad cargada de intenciones.

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  2. Gracias Sara. Gracias por compartir nuestro Apocalipsis particular. María Cárdenas.

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  3. Gracias a vosotros, María. Muchos éxitos!!! :)

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