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jueves, 21 de septiembre de 2017

Big Little Lies, de HBO, mejor miniserie en los Emmys

Hay vida después de Juego de Tronos. Mucha. Y muy buena. HBO lleva una temporada de éxito que les habrá servido para aumentar en buena medida la cuota de suscripciones a su plataforma online. Plataforma que, todo sea dicho (y sin acritud), deja bastante que desear. Para mí, tres han sido las series que han marcado el año en HBO, dejando a un lado a los omnipresentes dragones y caminantes blancos: el final de Girls, El cuento de la criada (absoluta triunfadora en esta edición de los Emmys) y Big Little Lies, miniserie producida y protagonizada por Nicole Kidman y Reese Witherspoon, que se ha llevado también el gato al agua en su categoría de estos reconocidos premios televisivos.

Las mujeres han triunfado en los Emmys. Y en nuestras pantallas. Si prestamos atención a la propia producción de Big Little Lies, nos encontramos ante un reflejo más de la propia naturaleza de la serie. Kidman y Witherspoon, hartas de no recibir papeles de calidad, decidieron liarse la manta a la cabeza y producir ellas mismas esta historia que, aunque a priori parezca trivial, para nada lo es. Apunto esto último porque reconozco que tardé en verla, movida una vez más por los prejuicios. Pensé que este proyecto, con las dos actrices a la cabeza, tendría mucho que ver con Mujeres Desesperadas y la idea me echaba para atrás. Por no mencionar también el hecho de que Nicole Kidman, en los últimos años, no me acababa de convencer. Hasta que hace unos meses la vi en Lion y poco después en Big Little Lies. Y sí, me volví a tragar los prejuicios.  

Tres mujeres. Dos amigas de hace tiempo y una tercera que se une a la pandi a través del grupo de madres del colegio. Casi todas ellas más que bien acomodadas y aparentemente felices. Vidas de ensueño que se quedan en eso, en el ensueño. Como casi siempre que se vende felicidad de cara a la galería. Porque siempre suele haber un hueco en el que buscar o una herida en la que hurgar. Nada es lo que parece, esta será la premisa durante toda la serie, que promete giros de guión, personajes bien dibujados a pesar del cliché y alguna que otra sorpresa final. 

Big Little Lies es interesante por dos motivos. El primero es el enfoque que se le da al personaje de Nicole Kidman, Celeste, en el retrato de su matrimonio y en la visión de un claro caso de violencia doméstica. No quiero destripar nada, es mejor que lo veáis vosotros mismos, pero he de decir que sentí a Celeste como si fuera de la familia. Nicole Kidman ofrece una interpretación estelar que bien le ha valido el Emmy a mejor actriz de miniserie. Empatizas con ella desde el minuto uno, vives junto a ella sus emociones y su propia evolución como mujer maltratada que se desliga de lo que solemos ver en otras producciones. 

Por otro lado, deberíais ver la serie por su inteligente e interesante enfoque sobre las relaciones entre mujeres que, a pesar de ser diferentes, ante una causa común, son capaces de experimentar cambios que van desde el desconocimiento hasta el afecto. O desde el odio hasta la unión. Tendemos a presenciar relaciones idílicas entre amigas que son las mejores bffs o entre las que se pelean por motivos variados; incluso archienemigas que no tienen otra cosa mejor que hacer que odiarse a muerte a cada rato. Big Little Lies se desliga de todos estos clichés y nos presenta otra versión de la amistad. Quizás más idílica, pero al fin y al cabo de unión entre mujeres que se defienden entre ellas. 

Me acabo de enterar de que HBO va a producir su primera serie en español. La adaptación de Patria, la más que brillante novela de Fernando Aramburu, ha sido la elegida para el acontecimiento. Como os contaba antes, la temporada de HBO está siendo más que fuerte y promete seguir siéndolo. Sin entrar en términos feministas, la importancia de los papeles de mujeres está en alza. Nicole Kidman, Reese Witherspoon o Shailene Woolley son buena prueba de ello. 

Contadme qué os parece. 

2 comentarios :

  1. Sin duda coincido claramente contigo. creo que he tenido la misma evolución. Yo que no soy una devoradora de series, en parte porque me falta tiempo, una vez que me decido a sentarme delante de la tele he hecho lo posible por tener buenas elecciones, y sí, tu blog es para mi de gran ayuda. Me senté a ver la serie con más perjuicios todavía. No quiero perder el tiempo viendo las riñas de madres adineradas que llevan a sus hijos al colegio y nos muestran maravillosas cocinas inmensas en sus casas. Pero...de repente algo empieza a hacer click. Y ese click es más profundo y habla de cosas más serias de lo que podría imaginar que cabría en una serie así. Realmente una grata sorpresa.

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    1. Comentarios con el tuyo, Ruth, son el motor para que este blog siga publicando sobre historias que nos hacen click. Gracias :)

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